El cáncer de esófago se encuentra entre los de peor pronóstico de los cánceres digestivos, junto al cáncer de páncreas, hígado y estómago.

Esto no justifica “tirar la toalla” o rendirse ante un diagnóstico de cáncer en alguno de los órganos anteriores. Los adelantos en el tratamiento oncológico asociado a la cirugía, producen unos resultados de gran satisfacción para médicos y enfermos.

cáncer de esófago

Al ser este un blog divulgativo, no es el lugar ni el momento de hacer un análisis de los distintos tratamientos; pero si aportar una dosis de optimismo y ánimo de lucha para todas aquellas personas y familiares que sufren cáncer de esófago; así como a los médicos que los diagnostican y tratan.

Hace unos días recibí en mi consulta una paciente para una cirugía no compleja. Al preguntar cómo había llegado hasta mí, la respuesta fue escueta:

-Usted operó a mi tío de cáncer de esófago hace diecisiete años.

Quizás mi cara de sorpresa, de no recordarlo, hizo que ella continuara:

-Sí, es de Sant Boi, se llama A. L. y le envía muchos recuerdos; le está muy agradecido.

Ante la imposibilidad de poner cara al nombre pronunciado, le pedí que viniera en la próxima visita para encontrarnos.

Una de las grandes satisfacciones de los cirujanos es comprobar los resultados de un trabajo “bien hecho” El interés de este caso es que se realizó por laparoscopia una esofagectomía laparoscópica hace diecisiete años. Se complementó con la extirpación de todos los ganglios del mediastino y pericárdicos (junto al corazón) y se subió el estómago al cuello por vía mediastínica.

Su estado nutricional es envidiable y su calidad de vida magnífica, y de la curación del cáncer nadie lo duda.

Un resultado digno de difundirlo.

¡El lector valorará!

Dr. Carlos Ballesta
Director Médico CLB