La cirugía laparoscópica ha supuesto un gran avance en el tratamiento de la hernia de estómago o hiato. Antes de que se utilizara esta técnica y tecnología para operar, los médicos y especialmente los especialistas de digestivo, eran reacios a recomendar la operación abierta por los siguientes motivos:

Después de operar una hernia de estómago era común que apareciera una de pared abdominal o eventración, más difícil de controlar que la primera.

El tener que actuar en campos profundos especialmente en los obesos, hacía la operación difícil, no exenta de lesiones de bazo y otras complicaciones.

Las recuperaciones de la cirugía (al realizarse por laparotomía o cirugía abierta) eran lentas, duraban semanas incluso meses.

Tras la aplicación de la cirugía laparoscópica para tratar la hernia de estómago, que nosotros realizamos desde 1992, esos problemas desaparecieron y la operación se transformó en algo muy común, sobretodo en centros especializados en laparoscopia, deviniendo una técnica sencilla y reglada. Esto ha hecho que incluso en hospitales no especializados se realice la operación como una técnica más, con mejores o peores resultados.

El problema surge, cuando hay que volver a operar a una persona que ha sido ya operada de hernia de estómago y esta ha vuelto a aparecer. Entonces es necesario un equipo muy preparado y con amplia experiencia. Pues se trata de una cirugía difícil y que exige amplios conocimientos anatómicos y pericia técnica; cuanto más experiencia tenga el cirujano, mayor posibilidades de éxito tendrá la operación y por consiguiente de curarse el enfermo.

En los últimos meses, procedentes de diferentes lugares de España, hemos operado varios casos de hernias recidivadas, , que han vuelto a aparecer tras una primera operación. Conscientes de los muchos seguidores que tenemos en el blog, tanto médicos como pacientes, quiero hacer unas reflexiones de interés para el tratamiento de estos casos.

1º Han de identificarse los órganos que se han introducido por el orificio de la hernia y sus adherencias con el mediastino, pleura y corazón.

2º Han de reducirse al abdomen, sacar de la hernia (saco herniario) con sumo cuidado y reponer en su lugar los órganos afectados ya sea colon, epiplón, bazo, intestino delgado y estómago.

3º Liberar adherencias (pegaduras) de estos órganos del saco herniario (mediastino, pleura) sin perforarlos, identificando las estructuras anatómicas y referencias de la hernia (pilares diafragmáticos, unión esofagogástrica, pleura, aorta, etc…)

4º reconstrucción anatómica de la región (hiato diafragmático) mediante:

  1. Reducción del esófago distal al abdomen.
  2. Realización de un mecanismo antirreflujo.
  3. Cierre del orificio de la hernia (por donde pasaron las vísceras del abdomen al tórax)
  4. Fijación del estómago al abdomen, para impedir que pueda subir al tórax (mediastino) reproduciéndose la hernia.
  5. Colocación de drenajes, detalle este importante por bien que se realice la cirugía, ya que siempre existe aunque sea mínimo, el riesgo de sangrado o complicación.

 

Dejamos varios videos cortos donde se muestran los pasos anteriormente explicados.

Vídeo 1: reducción de vísceras al abdomen (colon, epiplón y estómago) y liberación de las adherencias de las vísceras del saco herniario.

Vídeo 2: reducción del esófago al abdomen, realización de un mecanismo antirreflujo y fijación del estómago a los pilares diafragmáticos.



Son varias las veces que hemos escrito en este blog sobre la hernia de hiato (de estómago) y sobre el reflujo gastroesofágico y sus posibles tratamientos. A pesar de lo cual continúan realizando consultas y preguntando sobre la necesidad y utilidad de esas pruebas.

En primer lugar hemos de especificar que hay varias situaciones distintas que incluso los médicos no especialistas mezclan y confunden.

La hernia de hiato (o de estómago, como la llaman los enfermos) puede ser por deslizamiento (paso del cardias y fundus gástrico al tórax) Paraesofágica (pasa el estómago al tórax pero no al cardias) el esófago permanece en su lugar anatómico y el estómago sube pegado a él (de ahí el nombre paraesofágica) y mixtas (ver escritos anteriores)

Estas hernias pueden acompañarse de reflujo gastroesofágico patológico o NO (cardias funcionante)

También puede haber reflujo patológico sin que exista hernia (cardias laxo)

Como hemos escrito en post anteriores el diagnóstico se sospecha por la clínica (reflujo especialmente en decúbito) y se confirma con el tránsito esofagogástrico baritado (nos indica tamaño y tipo de hernia) y la endoscopia (esofagogastroscopia) qué nos informa específicamente si hay esofagitis (la radiografía de estómago no sirve para eso) y permite tomar biopsia (grado de esofagitis y esófago de Barrett)

Con esto se diagnosticarán y podrán tratar correctamente el 80% de las hernias de hiato. El problema surge con el 20% restante ¿Qué pruebas hay que hacer y en que situaciones para tratarlas con seguridad?

La manometría (mide la motilidad del esófago y el tono del esfínter esofágico) es obligado realizarla antes de la operación en los pacientes ancianos; cuando existe disfagia (dificultad para tragar) o si es reintervención (el paciente presenta rediciva herniaria). Esta prueba nos indicará que tipo de operación hay que realizar (funduplicatura total o parcial)

Hace unos días consultó una paciente por dificultad para tragar (disfagia) después de tres cirugías sobre la hernia de hiato paraesofágica.

La primera operación (se diagnosticó mediante tránsito y endoscopia de hernia paraeosfóagica) se le realizó teniendo en consideración que era paraesofágica, sin Phmetria ni manometría. Esta actitud puede ser correcta y no criticable.

La reintervención se realizó también sin manometría ni Phmetría. Es un error no estudiar la motilidad esofágica antes de la reintervención. El paciente siguió con los mismos problemas de antes de la primera intervención. Ante el fracaso de la cirugía cambió de cirujano, y este le realizó como primera medida una Phmetría y manometría. Diagnóstico: trastorno motor de la parte distal del esófago ¡Ponía de manifiesto porqué habían fracasado las dos operaciones anteriores!

Este nuevo cirujano le operó y le realizó una funduplicatura completa (Nissen) lo que aumentó la dificultad para tragar. Había hecho bien el diagnóstico, pero no había indicado la operación correcta. Tenía que haber realizado una funduplicatura parcial (Toupet) Por consiguiente habrá que reoperar otra vez al enfermo y transformar la funduplicatura total en parcial.

Conclusión: No solo hay que realizar bien  el diagnóstico, sino el tratamiento adecuado.

En los casos de reflujo severo sin hernia de hiato (cardias laxo) junto a la endoscopia, y la Phmetría (mide la acidez del esófago) hay que realizar también la manometría (mide la motilidad del esófago y el tono del esfínter) sin esta última prueba NO SE PUEDE OPERAR a un paciente de reflujo, sobre todo en los casos de clínica atípica (neumonitis, tos nocturna, etc…) como henos escrito en post anteriores. Si esto no se cumple, más de la mitad de las operaciones están condenadas al fracaso.

En los casos  de cardias laxo, la funduplicatura total es la única técnica que lo soluciona. Cualquier funduplicatura parcial o procedimiento endoscópico está condenada al fracaso.

Por último ¿Cuándo está indicado realizar un TAC?

Solo en los casos de grandes hernias hiatales o paraesofágicas (sobre las que hemos escrito en este blog) y también puede estar justificado en las reintervenciones de hernia de hiato en las que se ha modificado la anatomía o es difícilmente identificable.

El último caso que nos consultaron, era de un paciente diagnosticado de hernia paraesofágica por endoscopia (situación anómala del estómago) Al realizar el tránsito esofagogástrico e identificar el diafragma izquierdo elevado, con el estómago en abdomen (en las hernias está en el tórax) Solicitamos un TAC diagnosticando parálisis diafragmática izquierda. Evitando una operación innecesaria que solo habría servido para crearle más problemas al enfermo (al operar de algo que no existía)

Espero haber dado respuesta a la pregunta  de si son necesarias las pruebas complementarias.

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Una de las enfermedades benignas que más asustan a quien la padece y más satisfacción producen al médico que las diagnostica y trata es la hernia “diafragmática” o para esofágica.

Esta hernia consiste en una abertura del diafragma a nivel del hiato esofágico, permaneciendo el cardias en su lugar anatómico, pero permitiendo a través del orificio herniario el paso de las vísceras al tórax.

La diferencia de presión, positiva en el abdomen y negativa en el tórax, hace que órganos como el estómago, colon, intestino, epiplon, incluso el bazo pasen al tórax produciendo una sintomatología atípica y variada, que no coincide con el concepto y clínica de la hernia de hiato, como es el reflujo y síntomas de esofagitis.

Las grandes hernias para esofágicas presentan una clínica relacionada con el órgano o víscera que ha pasado al tórax y con los efectos que esta víscera produce sobre el corazón y el pulmón; básicamente taquicardia, palpitaciones, disnea o ahogo en reposo, con el mínimo esfuerzo o después de la comida (cuando es el estómago el que ha subido al tórax)

La clínica de palpitaciones y disnea (ahogo) nos hace ir al cardiólogo, pensando que tenemos un problema de corazón. Y es este el que al realizar una radiografía de tórax sospechará el diagnóstico, que ha de confirmar mediante TAC toraco abdominal.

En otras ocasiones es la dificultad respiratoria y palpitaciones, junto a la pesadez de la digestión lo que nos hará ir al especialista de digestivo buscando una solución a sus problemas.

Pero el caso que nos trae este post es un poco atípico, se trata de una mujer operada de hernia de hiato con anterioridad, que consulta por crisis de estreñimiento que dura cuatro a seis días, que se acompaña de dolor abdominal y vómitos, seguido de cuadro diarreico que dura dos días. Tras los vómitos hay resolución espontánea de sus molestias durante una o dos semanas, hasta presentar nuevo episodio. El cuadro clínico lo presenta desde hacía seis meses y siempre con la misma periodicidad.

En las radiografías de colon que presentamos muestra como parte del colon transverso pasa al tórax quedando atrapado temporalmente por el anillo de la hernia y provocando las molestias que refiere la enferma.

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La realización de una laparoscopia, bajando el colon al abdomen y cerrando el orificio herniario solucionará el problema con solo 24 h de hospitalización.



Durante las próximas semanas y para todos aquellos que no puedan asistir al curso de Asunción en Paraguay, iremos analizando por días, aunque de manera general y divulgativa, los temas a tratar en tan importante evento.

Si bien no vamos a exponer completamente las diferentes conferencias científicas que allí se impartirán, daremos unas pinceladas de forma clara y sencilla sobre las diferentes patologías que afectan a estos órganos; empezando por esófago y posteriormente el estómago sobre el que se hablará el día 10 de noviembre de 2014.

Todo esto lo encontrarán en nuestra web www.clb.es, pinchando en la imagen “Próximo curso de laparoscopia que se celebrará en Paraguay del 10 al 14 de noviembre de 2014

Empezaremos por realizar un análisis aquí y posteriormente mostraremos la cirugía en directo durante el curso:

¿Qué enfermedades del esófago y estómago se pueden operar por laparoscopia con garantías y seguridad?
Hemos de iniciar nuestra exposición anunciando que los equipos con amplia experiencia en cirugía laparoscópica, tratan todas las enfermedades tributarias de cirugía laparoscópica. Todas las ventajas de esta técnica: menos infecciones, recuperación más rápida, no alteración de la inmunidad, etc.. están explicadas en nuestra web (Ver: Acerca de CLB –Cirugía laparoscópica)

¿Qué se opera por esta técnica y qué ventajas tiene?
Las enfermedades más comunes como la hernia de hiato, divertículo de esófago, acalasia y úlceras; han sido analizadas en la web, colgando incluso vídeos de las distintas operaciones.

Solo establecer aquí dos principios básicos que influyen en el resultado de la cirugía.

El resultado será exitoso si el paciente está bien estudiado y las pruebas diagnósticas realizadas son las correctas. Por ejemplo, y como se ha expuesto con anterioridad en el blog, a un paciente con trastorno motor, lo primero que hay que hacer es una manometría y descartar o confirmar una acalasia, independientemente de que padezcan hernia de hiato. Pues si a un paciente con hernia de hiato con trastorno motor le realizamos una funduplicatura tipo Nissen el fracaso de la intervención está garantizado y los problemas que presentará el enfermo serán mayores que antes de operarse.

En cuanto a la técnica quirúrgica, la realización de una endoscopia durante la cirugía de la acalasia  garantiza la sección completa de las fibras circulares responsables de la disfagia (dificultad para comer)

De no realizar la endoscopia intraoperatoria el riesgo de que fracase la intervención es más alto.

La preparación anestésica y la limpieza de los restos alimentarios en caso de disfagia, para evitar una broncoaspiración (complicación grave) ya sea por acalasia, divertículos o cáncer de esófago es obligado antes de la cirugía.

Un sinfín de detalles como estos, justifica la difusión de los conocimientos médicos en beneficio de los pacientes.

En respuesta a las enfermedades que se pueden tratar por cirugía laparoscópica y que en el curso verán realizar operaciones en directo, entre otras tenemos:

Así una larga lista que analizaremos en profundidad.



Hace trece años, en el 2001, realizamos en Arequipa el mejor curso de cirugía laparoscópica en vivo realizado nunca en el Perú.

Cirugía en directo en Arequipa, Perú.

Se operaron 28 cirugías laparoscópicas en directo; desde cánceres complejos, hasta hernia de estómago y piedras en el coledoco. A petición de las autoridades sanitarias del Perú, del director del hospital y de los médicos y enfermeras que se operaron en aquel curso, trece años después todos ellos “perfectos” y agradecidos, repetiremos el curso el próximo año 2015.

Se trata de realizar las cirugías más complejas y a la vez estimular a los jóvenes a que avancen en la cirugía laparoscópica. Daremos a conocer las operaciones que antes no se hacían y hoy son el presente y futuro de la cirugía: como la obesidad y la diabetes.

Presentación de cirugía en directo

Junto a estas enfermedades, pandemia del siglo XXI, se realizará cirugía del cáncer de esófago, estómago y colon. Patologías benignas como la hernia de estómago, o la colodoco litiasis también serán operadas en directo durante el curso, que durará una semana.

Toda la sociedad médica de Arequipa, empezando por el Presidente del Colegio de Médicos, el Director del Hospital Honorio Delgado Espinoza y los demás hospitales de la región se unirán para aportar medios y pacientes.

El Dr. Carlos Ballesta junto a los ponentes

Durante los próximos meses se creará una página web del curso donde se aporte toda la información sobre el mismo, donde nos podrán seguir y contactar para participar.

Desde ya nos ponemos a trabajar para que el próximo curso sea cuanto menos igual que el de hace trece años.

¡Por falta de ilusión y esfuerzo no será!

Centro Laparoscópico Dr. Ballesta
Dr. Carlos Ballesta