reflujo-gastrico-e1464018017495.jpg

23 mayo, 2016 Hernias2

A menudo escuchamos en nuestro entorno a personas con ardor, acidez y quemazón, los principales síntomas del Reflujo Gástrico-Esofágico, el cual suele ser, además una de las principales molestias que nos llevan a consultar a un médico especialista, pues algunos de estos síntomas dificultan mucho realizar una vida normal.

Ya comentamos con anterioridad aquí por qué se produce el Reflujo Gastrico-Esofágico Patológico, y qué tratamiento tiene.



La enfermedad de Reflujo Gástrico-Esofágico Patológico (ERGE), es uno de los problemas más comunes que presenta la población general; siendo la primera causa de consulta médica y una de las enfermedades más simples de resolver por cirugía laparoscópica.

El 20% de estos pacientes presentan síntomas y molestias que le impiden hacer una vida normal. El ardor, acidez y quemazón, que empieza en el estómago asciende por el pecho (junto al corazón) pudiendo llegar al cuello. En los casos graves, puede incluso producir faringitis, disfonía (perdida de voz) y tos por la noche.

En ocasiones la comida sube espontáneamente a la boca (regurgitación) siendo causa de halitosis y mal sabor de boca. Todos estos síntomas que imposibilitan o dificultan una vida normal, son fáciles de diagnosticar por endoscopia.

¿Por qué se producen estos síntomas de reflujo?

Para entender porque se produce el Reflujo Gástrico-Esofágico y se hace patológico, solo tenemos que fijarnos en el esquema que acompañamos, y los factores que actúan en él.

Los alimentos que ingerimos por la boca, progresan a través de un tubo llamado esófago, situado en el tórax, que hemos de recordar que tiene una presión negativa respecto al abdomen, mientras este ejerce una presión positiva.



En el extremo final del esófago se halla el esfínter esofágico inferior. Éste, habitualmente está cerrado, con lo cual el contenido ácido del estómago no puede ascender hacia el esófago. Cuando este mecanismo falla se produce el Reflujo Gástrico-Esofágico (RGE). El RGE se ve favorecido, además, en situaciones de aumento de la producción de ácido por el estómago y cuando existe un trastorno de la contractibilidad del esófago que no vacía bien en el estómago.

La Hernia de Hiato o Hernia de Estómago se produce cuando parte del estómago o, a veces incluso todo el estómago, pierde su situación intraabdominal y se halla desplazado hacia el tórax. Existen dos tipos de hernia de hiato: por deslizamiento (la más frecuente) y la paraesofágica. Aunque la Hernia de Hiato puede cursar asintomática, frecuentemente se acompaña de RGE. Asimismo, puede haber Reflujo Gástrico-Esofágico sin Hernia de Hiato.

El síntoma principal del Reflujo Gástrico-Esofágico es el dolor retroesternal a modo de “quemazón” en el centro del pecho. Suele acontecer después de las comidas y calma con antiácidos y bebidas alcalinas, como la leche. El ejercicio y el sobrepeso suelen agravar los síntomas.

El diagnóstico se realiza mediante: una endoscopia digestiva alta, una pH-metría (medición



Las técnicas quirúrgicas propuestas para el tratamiento de la Hernia de Hiato y Reflujo Gástrico-Esofágico por laparoscopia son múltiples y variadas; si bien las más comúnmente utilizadas son Toupett, Nissen y Nissen-Rossetti.

Las diferencias entre unas y otras es la realización de una funduplicatura parcial (el fondo del estómago rodea parcialmente el esófago) en el Toupett, o una funduplicatura total (el fondo del estómago rodea el esófago en su totalidad) en la Nissen y Nissen-Rossetti.
La técnica de Nissen-Rossetti, como mostramos en el vídeo, es la técnica más utilizada a nivel mundial en la cirugía del reflujo y Hernia de Hiato. Se diferencia del Nissen en que se fijan los puntos de la funduplicatura a la unión del esófago con el estómago, impidiendo la herniación o telescopage de la funduplicatura sobre el esófago.

Dado que es la técnica más utilizada, hemos realizado este vídeo con los detalles fundamentales de la operación.