Es de todos conocido que cuando presentamos sangre en la deposición, ya sea roja o negra, debemos acudir al médico para saber cuál es la causa, que puede variar desde unas hemorroides (sangre roja) a tumores (cáncer) que se manifiestan por sangre, moco o cambio de ritmo deposicional (diarreas)

Es común que cuando la persona alcanza determinada edad, el cansancio, la pérdida de apetito y la pérdida de peso, se atribuya a la consabida frase “me estoy haciendo mayor” no acudiendo al médico.

En muchos de estos casos al hacernos unos análisis, por el cansancio u otra causa, nos detectan una anemia crónica que en el último análisis no teníamos.

¿Qué hay que pensar ante una situación de anemia crónica?

Todo paciente con anemia crónica tiene dos diagnósticos que ha de barajar: hernia de hiato de gran tamaño y cáncer de colon (con más frecuencia en el lado derecho). Solo cuando estas dos causas se descartan, empezaremos a realizar diagnósticos diferenciales más complejos.



cancer de colon

El cáncer de colon es uno de los tumores más frecuentes que padece el ser humano y con el que mejores resultados de curación se obtienen si se opera pronto y de forma adecuada. Los síntomas están muy bien definidos y a menudo puede detectarlos el propio paciente. Para saber más ver el post que publiqué sobre síntomas y tratamiento del cáncer de colon.

Los tumores de colon y recto se dividen en dos grupos: los llamados tumores malignos o cáncer y los tumores benignos también llamados pólipos.

Los tumores malignos en el colon son los que conocemos popularmente como el “cáncer de colon”. Este tipo de tumor debe operarse SIEMPRE, y preferentemente por laparoscopia. La laparoscopia presenta frente a la cirugía abierta, las siguientes ventajas:

1.- Menor agresividad (menos dolor, cicatrices mínimas)

2.- No altera la inmunidad (si fuese necesario, antes puede realizarse quimioterapia)

3.- Mejor visión de la zona afectada al operar con lentes de aumento.

4.- Es una operación más precisa y radical al tratar el cáncer y los ganglios.

5.- Provoca una menor pérdida de sangre en el paciente por ser menos invasiva.

6.- Precisa de menor tiempo de ingreso hospitalario frente a