OBESIDAD METABOLICAMENTE SANA. QUE DEBEMOS HACER.

21 febrero, 2017 0

Las consecuencias negativas de la obesidad en la salud, están científicamente comprobadas; no obstante, la magnitud de esta epidemia hace que se incrementen los estudios enfocados a identificar las características y comportamiento de los obesos, con el objetivo de prevenir y realizar acciones terapéuticas efectivas que eviten la aparición de enfermedades crónicas, mejorando las expectativas y calidad de vida del obeso.

En la actualidad existe un especial interés en identificar la relación entre la obesidad (IMC>30) y la coexistencia con enfermedades metabólicas, ya que los obesos metabólicamente afectados, (ObMA), tienen un riesgo más elevado de sufrir enfermedades coronarias, cerebro vasculares y cáncer, en comparación con la población normo peso (IMC 18-24,5).

Aunque los criterios para definir la presencia de enfermedad metabólica no son totalmente uniformes, si existen parámetros comunes para determinar su presencia: Diabetes Mellitus tipo 2, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia e hipertensión arterial; con especial importancia a las medidas de la circunferencia abdominal y así como la presencia de esteatosis hepática, hiperinsulinemia o resistencia a la insulina.

Algunos de los estudios realizados con pacientes obesos, (Estefan N et al 2013), describen la existencia de una población obesa que podría estar “protegida” de complicaciones metabólicas y tendría a su vez un riesgo menor de padecer enfermedades metabólicas y coronarias del que cabria esperar por su grado de obesidad; a este tipo de obesidad se le ha denominado Obesidad metabólicamente sana (ObMS). Así Phillips CM (Rev Edocr Metab Disoder.2013;99:462-8) destaca la presencia de individuos obesos que no presentaban enfermedad metabólica alguna, lo que dio valor al concepto de obesos fenotípicamente sanos.

Sin embargo los estudios de Kramer CK y col (Ann Intern med.2013) y Morkedal B y col 2014, ponen en duda este concepto, identificando un incremento de indicadores cardiovasculares subclínicos y de riesgo de diabetes existentes en los llamados “obesos sanos”, así como un incremento del riesgo de accidentes cardiovasculares como infarto y fallo cardíaco. En el Instituto Karolinska de Suecia, Eckel N y col (2015) evaluaron obesos sanos y pacientes sin obesidad también sanos a los que les realizaron biopsia de tejido adiposo después de una dosis de insulina, identificando mayor resistencia a la insulina y cambios anormales a nivel genético en los obesos, sugiriendo que son necesarias mas investigaciones para sustentar la definición de ObMS.

Con las investigaciones disponibles hasta el momento, debemos poner en duda la condición de que exista una “obesidad sana “y que aún en ausencia de enfermedad metabólica la obesidad parece predisponer a un riesgo mayor de padecer enfermedades vasculares encefálicas y enfermedades cardiovasculares, que el resto de la población no obesa sana, por lo que los sistemas sanitarios no deben permanecer pasivos ante esta enfermedad.

En nuestra opinión, las acciones médicas para eliminar la obesidad son necesarias siempre, independientemente de la magnitud de la obesidad o IMC (Índice de Masa Corporal), y aunque de alguna manera se actúa proporcional al IMC, la presencia clínica o subclinica de afectaciones metabólicas constituyen un elemento de peso para el tratamiento.

En conclusión, fomentar los cambios de estilo de vida en obesos y personas con sobrepeso (IMC 25-29.9), es necesario, aún en ausencia de enfermedades metabólicas. Es recomendable iniciar   controles dietéticos, siempre bajo supervisión médica y realizar ejercicio físico regular. Cuando esto falla, y cuando la obesidad llega a ser “morbida”, Obesidad G-III ( IMC >40) hay que valorar el tratamiento quirúrgico (cirugía bariátrica)

En la actualidad, la cirugía bariátrica es reconocida como la mejor acción médica para revertir y controlar a corto y largo plazo la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas, ya no solo para pacientes con enfermedad metabólica y obesidad G-II ( IMC >35) , sino también como recurso efectivo en pacientes con obesidad G-I (MC 30-35), metabólicamente afectados.

 

IMC = Peso /talla ²

 

Dr. Arnulfo. Fernandez Zulueta