Hace unos días acudió a la consulta un  joven de 32 años operado de Hernia de estomago y esofagitis de reflujo hacia ocho meses.

Inmediatamente después de la operación presento dificultad para tragar que se acompaño de pérdida de 22kg de peso en este periodo de tiempo.

Estudiado correctamente, se le diagnostico de estenosis secundario a funduplicatura de Nissen y se le realizaron dos dilataciones endoscópicas con balón sin éxito.

El paciente persiste con la misma dificultad para tragar como se aprecia en la radiografía y solo tolera la ingesta de líquidos y triturados con dificultad.

¿Ante esta situación, que se le puede ofrecer al paciente?

En primer lugar se le ha de informar que la única solución es una reoperación por laparoscopia (volver a operar).

Se ha de insistir que las reoperaciones sobre el hiato, son más difíciles y dan más problemas que la operación primera. Por eso la importancia de que se realicen en centros y equipos con amplia experiencia en esta cirugía (de hernia de estómago) y en reoperaciones de estas características. Pues la necesidad de una tercera operación (si fracasara esta segunda) sería aun más compleja y de resultado más incierto.

En segundo lugar, hay que desmontar la operación realizada con cuidado de no perforar ni lesionar el esófago y transformar el Nissen (funduplicatura completa) en una funduplicatura parcial, cuya variante estará en relación con el grado de dilatación y motilidad esofágica, generalmente la operación en que se transforma es un Toupet.

Los detalles técnicos de la operación no son motivo de este post, pero no son nada baladíes en la resolución del problema y el éxito final de la intervención.

Por eso insistimos en la importancia de la experiencia de los centros y equipos que realice estas operaciones.

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La pérdida de voz frecuente, faringitis sin causa aparente, incluso dolor en el cuello y dificultad para tragar, son síntomas que nos hacen consultar con el otorrino para que nos explique la causa.

Tos nocturna, bronquitis asmática, incluso ataque de dificultad respiratoria por la noche cuando estamos acostados, y que nos obligan a sentarnos, incluso a tomar corticoides, son síntomas motivo de consulta en el neumólgo (especialista de pulmón)

Todos los síntomas descritos anteriormente, unidos o no, a acidez y quemazón retroesternal (en la parte central del pecho) son la indicación de que tenemos el esfínter del cardias que no funciona bien, se encuentre o no asociado a hernia de hiato (estómago)

Al no cerrarse el cardias (esfínter que une el esófago y estómago) los ácidos del estómago ascienden al esófago pudiendo llegar hasta la boca e incluso al pulmón, dando todos o algunos de los síntomas indicados.

Es entonces cuando la persona que padece estos problemas empieza el recorrido de médico en médico, de especialista en especialista hasta que alguien le dice que eso puede ser provocado por los ácidos del estómago.

Entonces empieza el peregrinar por los cirujanos, que si no hay una hernia de hiato (estómago) grande asociada, no le quieren operar.

¿Cuáles son las causas por las qué no la quieren operar?

-Qué si a los cinco años volverá a estar igual.  No es cierto.

-Qué si se opera va a quedar peor que antes. Depende de quién le opere y que experiencia tenga en esta cirugía.

-Qué con tratamiento médico estará mejor. Todos estos pacientes acuden al cirujano cuando han fracasado varios tratamientos médicos.

-Qué si es difícil saber si los síntomas le vienen del reflujo. Hay procedimientos de estudio para saberlo antes de la cirugía.

Y mil excusas más.

Les mostramos el caso de una paciente de 56 años, cuyo marido habíamos operado hace años y que acude a nuestra consulta con la historia descrita.

Después del estudio se le realizó una operación por laparoscopia cumpliendo los principios necesarios para solucionar su problema.

  1. Disección del hiato esofágico y cierre del mismo sobre sonda calibrada.
  2. Funduplicatura (manguito) sobre el esófago para impedir que los ácidos suban.
  3. Comprobación de la realización correcta de la operación
Hiato ancho sin Hernia
Hiato ancho sin Hernia.
Disección del hiato esofagico.
Disección del hiato esofagico.
Cierre del hiato calibrado sobre sonda.
Cierre del hiato calibrado sobre sonda.
Funduplicatura ( manguito )  gastrico sobre el cardias ( esfinter ).
Funduplicatura ( manguito ) gastrico sobre el cardias ( esfinter ).


Queremos presentar en este post la cirugía de un paciente que operado en nuestro centro de tiroidectomía total cinco años antes, vino a consulta por un tumor de estómago sangrante que le producía anemia aguda severa y le obligaba a ser transfundido.

Además, durante esos cinco años posteriores a la intervención, había ganado peso, presentando diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, que precisaba tratamiento.



 

Las enfermedades del esófago: cáncer, acalasia y hernia de hiato, entre otras, se acompañan en múltiples ocasiones de trastornos motores (de la motilidad), siendo este síntoma (dificultad para que la comida avance por el esófago) más llamativo que la propia enfermedad que lo provoca.

La realización de una video-radiología como la que presentamos en este vídeo, nos indicará la gravedad del trastorno motor como la causa que lo produce.

Es un procedimiento poco agresivo, de fácil realización que exige la presencia del médico especialista para su interpretación correcta.

 

 



La perforación del esófago durante la introducción anestésica de la sonda oro-gástrica, es una complicación poco frecuente que exige amplia experiencia del cirujano para resolverla por laparoscopia.

Los pasos a seguir en esta situación, son fundamentales para el resultado exitoso de la situación.

1º No retirar la sonda que produce la perforación hasta tener marcados los límites superior e inferior de la misma, mediante el primer punto de cierre de la perforación.

2º Cierre completo del orificio de la perforación mediante puntos sueltos de Vicryl.

3º Parche de fundus gástrico sobre la zona del esófago perforada.

4º Colocación de drenaje mediastínico, próximo a la zona suturada.

Siguiendo estos pasos y mediante una cirugía meticulosa, la perforación se comporta como una anastomosis esofágica, de excelentes resultados.

El incumplimiento de estos principios, puede transformar la perforación en una situación compleja e incluso dramática.