cancer de colon

El cáncer de colon es uno de los tumores más frecuentes que padece el ser humano y con el que mejores resultados de curación se obtienen si se opera pronto y de forma adecuada. Los síntomas están muy bien definidos y a menudo puede detectarlos el propio paciente. Para saber más ver el post que publiqué sobre síntomas y tratamiento del cáncer de colon.

Los tumores de colon y recto se dividen en dos grupos: los llamados tumores malignos o cáncer y los tumores benignos también llamados pólipos.

Los tumores malignos en el colon son los que conocemos popularmente como el “cáncer de colon”. Este tipo de tumor debe operarse SIEMPRE, y preferentemente por laparoscopia. La laparoscopia presenta frente a la cirugía abierta, las siguientes ventajas:

1.- Menor agresividad (menos dolor, cicatrices mínimas)

2.- No altera la inmunidad (si fuese necesario, antes puede realizarse quimioterapia)

3.- Mejor visión de la zona afectada al operar con lentes de aumento.

4.- Es una operación más precisa y radical al tratar el cáncer y los ganglios.

5.- Provoca una menor pérdida de sangre en el paciente por ser menos invasiva.

6.- Precisa de menor tiempo de ingreso hospitalario frente a la cirugía tradicional o cirugía abierta.

La experiencia en  CLB de más de veinte años realizando esta cirugía por laparoscopia, así como numerosos estudios realizados a nivel mundial, avalan que la mejor forma para tratar el cáncer de colon es por laparoscopia.

Tumores benignos o pólipos

Los tumores benignos proceden todos de pólipos que van creciendo y que si no se extirpan, es decir se quitan, terminarán transformándose en cáncer.

De ahí la importancia de realizarse controles periódicos para detectar pólipos cuando hay antecedentes de cáncer de colon en la familia.

colonoscopia

Los pólipos deben extirparse por colonoscopia. Es un procedimiento sencillo y seguro si el pólipo es pequeño y más complejo y peligroso si mide más de dos centímetros y es plano.

El pólipo o tumor benigno que se extirpa debe ser siempre analizado por Anatomía Patológica.

Si es adenoma o displasia de bajo grado, el paciente puede estar tranquilo, pues está curado y solo hay que hacer controles periódicos para si aparecen otros pólipos, quitarlos también.

Si el pólipo presenta displasia de alto grado (pre-cáncer) o cáncer “in situ” hay que afinar el grado de penetración en la pared del colon (sus distintas capas) y realizar más pruebas (penetración en la pared, ganglios, etc…).

En estos casos mi consejo es asistir a la consulta de un centro especializado o un cirujano con mucha experiencia.



Comentario sobre el cáncer colorrectal, publicado por el Dr. Jorge Esmeral de Costa Rica, uno de mis discípulos más aventajados, que me ha inspirado este post.

El cáncer de colon y recto es la segunda causa de muerte en Europa y Estados Unidos, siendo el cáncer del aparato digestivo más frecuente. Su posibilidad de curación mantiene una relación directa con la precocidad en el diagnóstico y los avances quirúrgicos (laparoscopia) y médicos (quimio-radioterapia)

Síntomas más frecuentes del cáncer de colon y recto

Dado que para diagnosticar esta enfermedad es necesario ir al médico, haremos un análisis de los síntomas más frecuentes que presenta (y ante los cuales debe acudir al médico), los métodos de diagnóstico y los tratamientos a realizar. Hay que acudir al médico ante:

1.- Sospecha de sangre en la deposición ya sea negra o roja.

2.- Cambio de ritmo deposicional: alternancia de diarrea y estreñimiento.

3.- Cambio en la forma de las heces: bolitas o forma de cinta.

4.- Necesidad de ir al baño defecando poca cantidad y seguir con ganas; o peso a nivel anal.

Se debe considerar la posibilidad de padecer esta enfermedad si hemos superado los cincuenta años y tenemos antecedentes de pólipos o cáncer de colon en la familia (padres, abuelos, etc…), Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.

En estos casos una colonoscopia nos indicará el tratamiento o el ritmo de seguimiento (anual o bianual) según el resultado.

Aunque hay pruebas simples como el tacto rectal o el análisis de sangre oculta en heces; estas son muy inespecíficas pudiendo dar falsos positivos (relacionados con la alimentación o medicamentos) o ADN en heces. Lo más fiable y definitivo es la colonoscopia.

La colonoscopia puede ser diagnóstica (si hay o no tumor) o terapéutica (cuando los pólipos son pequeños y se extirpan)

Esta prueba permite realizar biopsias y orientar sobre el tamaño del tumor (ver esquema)

Tratamiento del cáncer de colon y recto

Ante el diagnóstico positivo, la cirugía laparoscópica es la primera opción, y dependiendo del estadio (ver dibujo) se complementará con quimio y/o radioterapia.

Etapas del cáncer de colon

Los estadios o etapas del cáncer de colon dependen del tamaño e infiltración del tumor, la existencia de afectación de los ganglios linfáticos y la extensión del cáncer a otros órganos.

Los estadios se encuentran reflejados en el dibujo y mantienen relación con la penetración del tumor en la pared del colon, siendo los más graves el estadio III y IV por estar afectados los ganglios linfáticos.

Dependiendo del número de ganglios afectados y extensión habrá que dar quimio-radioterapia o no.

En el estadio IV existen metástasis a distancia (hígado, pulmón, etc…) que lejos de ser descartados para el tratamiento, se benefician de una cirugía en el órgano afectado.

Ante el diagnóstico de cáncer colorrectal, aconsejamos realizar una consulta en un centro especializado con amplia experiencia en cirugía laparoscópica, que en nuestro centro venimos realizando desde 1992

En nuestra Web encontrará distintas operaciones de cáncer colorrectal, dependiendo de su localización.

http://www.clb.es



Los divertículos de colon es una enfermedad cada vez más frecuente en los países desarrollados; mantienen una relación directa con la alimentación y tipo de vida que realizamos. Se recomienda dieta rica en fibra y cuidados en el estilo de vida que nos permita convivir con la enfermedad. Las complicaciones en esta enfermedad: inflamación y perforaciones (diverticulitis y perforación diverticular) son causa de ingresos de urgencia y operaciones de riesgo que podrían evitarse o reducir la complejidad de las mismas con estrategias médicas y quirúrgicas adecuadas.

¿Pero qué hacer cuando una enfermedad diverticular se complica?

A todo paciente que viene a urgencias por dolor abdominal (generalmente en el lado izquierdo) diagnosticado de divertículos o no, la prueba a realizar es un TAC abdominal. Esta prueba diagnóstica nos permitirá precisar el diagnóstico de: plastrón, absceso o peritonitis, localizada o difusa.

Este diagnóstico que hace unos años era sinónimo de intervención quirúrgica de urgencia con altas cifras de complicaciones y mortalidad ha cambiado, reduciendo los riesgos con estrategias diferentes.

La cirugía de urgencias ha pasado a ser la última opción, ayudada por la antibioterapia y radiología intervencionista en el tratamiento de urgencias.

¿Cómo actuar?

-Ante todo proceso diverticular agudo no perforado, lo primero que hay que hacer es confirmar y valorar el grado de inflamación mediante TAC, ingresar al paciente, dieta absoluta, sueros y antibióticos de amplio espectro. Cuatro semanas después de resuelto el proceso y curado el paciente, hay que operar por laparoscopia extirpando la zona de los divertículos y realizar una sutura primaria, evitando la terrible bolsa de colostomía.

-Cuando hay un absceso (colección de pus) por perforación de los divertículos (diagnosticado por TAC) realizar una punción drenaje del absceso guiado por radiología (TAC) es lo que se conoce como Pigtail e ingresar al paciente con sueros y antibióticos.

Seis semanas después de resuelto el absceso proponer cirugía laparoscópica programada.

Si se estos enfermos se operan de urgencia sin cumplir el precepto anterior, el riesgo de fístulas, de tener que realizar colostomía (bolsa) es muy elevado y por consiguiente la gravedad de la cirugía es mayor.

-En caso de peritonitis localizada, secundaria a diverticulitis perforada habrá que realizar una laparoscopia diagnóstica y limpieza de abdomen; si no se dispone de experiencia laparoscópica suficiente hay que abrir al enfermo, limpiar la infección de los divertículos y colostomía terminal temporal (bolsa) es lo que se conoce como operación de Hartmann.

La intervención consistente en realizar una sutura primaria en casos de urgencia, aunque se realice lavado intraoperatorio del colon, el riesgo de fístula, complicaciones y mortalidad es muy elevado; por lo que no se debe realizar de rutina, solo en contadas ocasiones está indicada.

En el área de urgencias donde se necesitan los cirujanos con más criterio y experimentados; por estructura de hospitales y características de las plantillas, suelen ser los más jóvenes y con menos experiencia, los que tratan con estos pacientes.

Espero haber aportado algo de luz a las preguntas que la semana pasada me realizaron varias personas sobre este tema en concreto, que sus familiares estaban padeciendo en diferentes hospitales de otros tantos países.

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La cirugía del cáncer de recto bajo plantea dos cuestiones de interés:

¿Es necesaria la amputación y colostomía o bolsa definitiva?

¿Se puede realizar por laparoscopia o necesariamente hay que abrir al paciente?

Para responder a esas dos preguntas lo primero que se ha de especificar es que el primer objetivo es curar al paciente del cáncer y eso comporta limpiar todos los ganglios por donde se extiende el tumor y realizar el empalme de la continuidad intestinal con márgenes suficientemente amplios libres de tumor, lo cual se consigue con 3 cm sanos.

Esto responde a la primera pregunta.

Todo cáncer situado por encima de los 3 cm del margen anal puede ser operado sin necesidad de dejar una bolsa definitiva.

A la segunda pregunta de si esta cirugía se puede realizar por laparoscopia, la respuesta es SÍ.

Por laparoscopia se puede limpiar todo el recto con el mesorrecto incluido, con mejor visión y precisión que abriendo al enfermo y con una limpieza ganglionar superior a la cirugía abierta.

En conclusión: por laparoscopia se realiza una cirugía de recto más oncológica y segura que por cirugía abierta.

Es necesario aclarar que esta cirugía solo es segura cuando la realizan equipos con amplia experiencia y preparación en laparoscopia.

¿Por qué colgamos este comentario en el blog?
Hace unos meses nos consultó una paciente de 61 años con un adenocarcinoma de recto a 5 cm del margen anal, a la que con las características descritas, se le había propuesto una amputación abdominoperineal y colostomía definitiva. Tras perfecta estadificación, se realizó quimio-radio preoperatoria; una vez completada la primera fase, el 26/08/14 se realizó cirugía oncológica radical por laparoscopia con preservación del ano y evitando una colostomía definitiva. Cuatro días después abandonaba el Centro, para seguir el segundo ciclo de quimioterapia.

Es importante, siempre que se pueda, evitar una bolsa para toda la vida ¡Solo sabe lo que significa una bolsa quien la lleva!

Por tal motivo, una segunda opinión médica, puede ser de gran utilidad.



cáncer de colon y rectoEl pasado viernes 7 de febrero durante el curso de cirugía laparoscópica que organizó el Dr. Morales en Sevilla,  (XXXIII CURSO DE ACTUALIZACIÓN EN CIRUGÍA) y al cual fui invitado como crítico para comentar las cirugías que se realizaron, tuvimos la ocasión de ver y analizar diferentes técnicas y formas de operar; procediendo a la discusión y análisis de cada una de las operaciones realizadas.

Quiero sacar unas conclusiones que sean útiles para los pacientes y seguidores del blog.

En primer lugar, aunque todas las cirugías se deben realizar por laparoscopia, no todos los cirujanos tienen la suficiente experiencia y/o habilidad técnica para realizarla correctamente y sin riesgos para el paciente.

Como consecuencia, cuando un enfermo presente cáncer de colon, debe pedir varias opiniones (no ocurre nada por atrasar la intervención una semana para obtener dos opiniones)

Debe preguntarle al cirujano cuanto tiempo hace que realiza esta operación por laparoscopia e indagar en la Web del centro donde ejerce, para saber el número de pacientes operados, resultados obtenidos, etc… (Si no aparece nada de esto desconfíe)

Este es el primer punto que puede salvarle la vida a un paciente con cáncer.

Las pruebas y estudios que se realizan antes de la cirugía están muy estandarizados. Solo indicar que el TAC está indicando para detectar el cáncer de colon, la resonancia pélvica para el de recto y la eco-endoscopia es muy útil para ambos, y es de necesaria indicación antes de la cirugía. Estas pruebas nos permiten saber si hay que hacer tratamiento complementario (quimio y/o radioterapia antes de la cirugía)

En segundo lugar, la técnica quirúrgica del cirujano es fundamental y lo que diferencia una cirugía mal hecha de una bien hecha.

La limpieza de todos los ganglios por donde se extiende el tumor (ligando las venas y arterias en su raíz) para asegurarnos su limpieza y curación.

La extirpación de tejido sano lejos del tumor, más de tres centímetros, es absolutamente necesario para impedir una recidiva del tumor (que vuelva a aparecer)

El respeto a las estructuras vasculares, no lesionándolas para que tenga una buena vascularización el empalme y la falta de tensión entre las porciones que se unen, son la base para que no presente fístulas y peritonitis.

En nuestra opinión hacer los empalmes dentro del cuerpo protege mejor de los riesgos y complicaciones; si bien es verdad que exige un equipo de cirujanos muy experimentado.

COMPROBAR TODOS ESTOS PUNTOS LE EVITARÁ PROBLEMAS IRREPARABLES AL ENFERMO QUE SE OPERA DE CÁNCER DE COLON Y/O RECTO

Centro Laparoscópico Dr. Ballesta
Dr. Carlos Ballesta