28 marzo, 2017 Colon, recto y ano0

 

¿Qué son los pólipos?

Se define como pólipo colorrectal al tumor circunscrito que protruye desde la pared del colon o el recto (mucosa) hacia la luz intestinal.

Los pólipos se pueden localizar en cualquier parte del colon. Según el aspecto microscópico pueden elevarse poco de la mucosa (pólipos sésiles) o ser protuberantes en el extremo y delgados en su base (pólipos pediculados).

La causa de la aparición de los pólipos es una mutación genética (modificación del ADN) de las células de la mucosa intestinal.

¿Pólipo es igual a cáncer?

POLIPO ADENOMATOSO

No, estadísticamente la mayor parte de los pólipos de colon son lesiones benignas .

La clasificación basada en las características histológicas, (neoplásicos y no neoplásicos.).

Dentro de los neoplásicos los más frecuentes son los adenomas, el 67% de estos según el aspecto y distribución se clasifican en tubulares, tubulovellosos y vellosos.

Los adenomas son considerados de forma general como lesiones premalignas.

El grado de malignidad del adenoma está determinado por las alteraciones celulares identificadas, es decir por los grados de displasia (bajo o alto grado), esto unido a la profundidad o grado de degeneración en la pared, determina la capacidad de diseminación y el tipo de tratamiento que requieren.

La displasia de alto grado, corresponde ya al denominado carcinoma in situ, en esta etapa no existe aún capacidad de diseminación de la enfermedad.

Se estima que es necesario entre 5 y 10 años para que un pólipo mayor de 1 cm se transforme en un cáncer invasivo.

El alto grado de displasía de los adenomas tiene relación con la edad, el tamaño de la lesión y la proporción del componente velloso.

Estadísticamente la mayor parte de los pólipos de colon son lesiones benignas.

Entre los pólipos benignos están los inflamatorios (secundarios a enfermedades inflamatorias como en la Enfermedad de Crohn, la colitis ulcerativa, etc…).

Son considerados como benignos también los de tipo hamartomatosos, dentro de estos, los que aparecen con el Síndrome de Peutz-Jeghers, presentan un riesgo superior de malignización; en el caso de los pólipos hiperplásicos son benignos. De ellos, los localizados en colon derecho merecen un seguimiento especial.

Existen otros pólipos de difícil clasificación como son los GIST (Gastrointestinal stromal tumors), que se encuentran dentro de los neoplásicos no epiteliales, en los que la malignidad estará determinada por el número de mitosis.

Síntomas de los pólipos de colon

La mayoría de los pólipos no presentan síntomas y con frecuencia se encuentran de manera casual durante una endoscopia o radiografía de intestino. Sin embargo, los pólipos localizados en la región del recto con frecuencia dan síntomas, el más alarmante es el sangrado en el momento de la defecación o de forma espontánea; esto suele ocurrir cuando ya tiene mayor tamaño, cambios del hábito intestinal como pueden ser la aparición de diarreas con moco, síntomas obstructivos, o la sensación constante de defecar entre otros.

La protusión de una tumoración con la defecación a través del ano es una de las formas de manifestación.

Diagnóstico de los pólipos de colon (exploraciones)

Para confirmar la sospecha de un pólipo o tumor de recto la exploración endoscópica del colon es el procedimiento de mayor precisión y utilidad, permitiendo la identificación, características macroscópicas, toma de muestra para estudio histológico y la extirpación total o parcial del pólipo. (Macro biopsias).

El examen endoscópico se realiza habitualmente utilizando instrumentos flexibles, también pueden utilizarse instrumentos rígidos como sigmoidoscopio rígido, con el que se puede explorar el recto y parte del colon sigmoide.

La exploración endoscópica del recto y el colon sigmoide ya sea con instrumento flexible o rígido puede ser realizada sin necesidad de anestesia o sedación completa. Cuando sea recomendable la exploración de la totalidad del colon, la forma más confortable es que sea realizada con sedación.

Otros procedimientos alternativos para diagnóstico pero sin la posibilidad de toma de muestra o extirpación son Rx de enema opaco o la colonoscopia virtual (TC de colon)

Tratamiento de los pólipos de colon

Los pólipos deben ser extirpados en su totalidad para su correcto estudio histológico, al no existir ninguna otra forma segura de predecir si son benignos o malignos.

TUMORACION BENIGNA JUNTO A HERMORROIDES

Por lo general, los pólipos pueden ser extirpados en su totalidad durante el diagnóstico (colonoscopia o rectosigmoidoscopia), utilizando asas o pinzas ya sea con o sin electrocoagulación. Las lesiones de mayor tamaño requieren de un procedimiento denominado mucosectomia. Para garantizar un buen diagnostico y tratamiento en el momento de la colonoscopia es recomendable que el paciente al que se le va a realizar haya realizado una buena limpieza de colon y no esté tomando anticoagulantes.

El tratamiento de los pólipos puede ser el definitivo si al resecarlo endoscopicamente se trata de un pólipo simple o adenomas de bajo grado. En los que presentan displasia de alto grado, (carcinoma in situ), no existe aun capacidad de diseminación de la enfermedad y su extirpación total no requiere de otro procedimiento Sin embargo si se extiende la invasión hasta la capa submucosa de la pared se considera carcinoma invasivo, con capacidad de diseminación; entonces al no estar garantizado que el margen de resección esté libre, se requiere de procedimientos quirúrgicos más radicales, que eviten la progresión o diseminación del cáncer Entre los procedimientos quirúrgicos a elegir están la cirugía endoscópica transanal, la cirugía laparoscópica o cirugía abierta.

Las resecciones quirúrgicas también constituyen un tratamiento de elección cuando los adenomas son de gran tamaño o su base de implantación es amplia y no pueden ser extirpados en su totalidad, o la colonoscopia no ofrece seguridad de resección sin complicaciones

La selección de una u otra modalidad del procedimiento quirúrgico, está en relación con la localización del pólipo, el grado de invasión y los criterios de buen pronóstico del estudio anatomopatológico: margen de resección libre de carcinoma, el grado de diferenciación (bien moderado o mal diferenciado) y la ausencia de invasión vascular o linfática. No obstante, siempre deberá evaluarse la idoneidad de realizar los procedimientos menos invasivos (cirugía endoscópica transanal o cirugía laparoscópica).



síntomas hernia de hiato

Una de las consultas más habituales en nuestro centro médico es la relativa a los síntomas de hernia de hiato.

A menudo acuden a nuestra consulta pacientes que sufren de reflujo. Y es que el síntoma de reflujo (subida de la comida o ácido hacia la boca) es identificado como uno de los síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago.

Esta facilidad para que el contenido del estómago suba al esófago, es la causa de que cuando el estómago está vacío, los ácidos suban al esófago produciendo ardor, quemazón y dolor, que mejora si tomamos leche o anti ácidos.

Estos síntomas se acentúan cuando nos agachamos, después de haber comido, nos tumbamos o nos ponemos algo que aprieta el abdomen: faja, cinturón, etc…

El síntoma de reflujo es uno de los síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago.

A veces el reflujo es tan fuerte que obliga a dormir semi incorporado, o incluso sentado, no pudiendo acostarse recién comido.

Todos estos se consideran síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago, pero hay otros muchos síntomas de hernia de hiato que la persona puede presentar y que no los asocia con la hernia y el reflujo.

Entre ellos tenemos:

  • La disfonía o facilidad para quedarse afónico con frecuencia y especialmente por las mañanas.
  • La pérdida del esmalte dental.
  • El sabor amargo al levantarnos por la mañana.
  • La tos nocturna continua y superficial. Incluso la bronquitis asmática.

Estos síntomas de la hernia de hiato se producen porque el ácido sube hasta la boca al estar tumbado durante la noche, irritando e inflamando las cuerdas vocales; incluso pasando al pulmón, motivo por el que la persona tose, para con la tos, expulsar el ácido que ha llegado a los pulmones.

A veces, el otorrino no encuentra la causa de la disfonía o afonía (pérdida de voz) viendo solo las cuerdas vocales inflamadas.

O el médico diagnostica de bronquitis asmática al paciente por la radiografía de tórax, sin pensar en la hernia de estómago.

Ante alguno de los síntomas anteriores, es obligado hacer una esófago-gastroscopia para ver si la persona tiene inflamación del esófago y/o hernia de estómago.

En muchas ocasiones todo es normal, por lo que en estos casos es obligado medir el ácido que sube al esófago durante 24 horas (PHmetría), ya que esta prueba puede confirmar el diagnóstico de reflujo clínico patológico; imprescindible para el diagnostico de los casos atípicos.

Una vez confirmada la hernia de hiato, el mejor tratamiento es la cirugía antirreflujo.


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El equipo de Centro Laparoscópico Dr. Ballesta fue uno de los pioneros en realizar la Cirugía de la Diabetes a nivel mundial. Desde hace varios años estamos obteniendo excelentes resultados en curación de la diabetes tipo 2 gracias a la cirugía. Y a menudo recibimos mensajes o consultas médicas que nos preguntan por qué la cirugía de la diabetes no es efectiva en la diabetes tipo 1.

“¿Por qué la diabetes tipo 1 no se cura con la operación de la diabetes?”

En este blog hemos escrito varias veces sobre los beneficios de la cirugía en la diabetes tipo 2. Qué efecto tiene la cirugía sobre el enfermo diabético y las ventajas de curar la diabetes y bajar los niveles de hemoglobina glicosilada.

También hemos escrito sobre los criterios de selección de los pacientes que se pueden someter a cirugía para curar la diabetes. Haciendo hincapié en el Péptido C y los anticuerpos pancreáticos, resaltando que en la cirugía de la diabetes tipo 2 es necesario que el paciente, utilice o no tratamiento con insulina, tenga aún reserva pancreática; o sea, que aún le quede un mínimo de páncreas funcionante (es lo que medimos con la reserva pancreática) para que responda a la operación.

Los controles exhaustivos realizados con estos pacientes y los resultados de la cirugía, nos han permitido que la Agencia de Certificación en Innovación Española nos acredite como IT (Innovación Tecnológica) por el trabajo “Investigación de una novedosa estrategia laparoscópica para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2”

Expuesto todo lo anterior, ¿Por qué no se realiza esta operación para la diabetes tipo 1?

La respuesta es clara y contundente: porque la diabetes tipo 1 se caracteriza porque el páncreas no tiene las células que segregan la insulina. Por consiguiente, si no tiene una sola célula que segregue insulina no responde a la operación (No hay reserva pancreática).

¿Existe alguna alternativa para crear células que segreguen insulina en el páncreas y curar así la diabetes tipo 1?

Por el momento está todo en fase de investigación. El tratamiento más plausible son las células madre inyectadas en el páncreas del diabético tipo 1 (lo más parecido a una vacuna).

¿En qué consiste este tratamiento para la diabetes tipo 1?

Llevamos años trabajando esta línea de investigación, e igual que nosotros otros hospitales y centros en el mundo.

Consiste en tomar células de grasa, cultivarlas hasta llegar a la célula madre (original) de la que salen todos los órganos y tejidos.

Estas células madres se inyectan en el páncreas para que al crecer sean células productoras de insulina. De esta forma el páncreas producirá insulina que antes no podía. Cuando esto se consiga, la diabetes tipo 1 se habrá curado.

¿Falta mucho para llegar a este logro?

No. Los primeros ensayos ya se están realizando con pacientes, pero aún no se han evaluado las consecuencias secundarias, si es que las hubiera, de inyectar estas células madre en un páncreas sano, aunque no segregue insulina.

Habrá que esperar varios años para estandarizar este tratamiento al igual que hicimos con la cirugía de la diabetes tipo 2.

Fueron muchos años de investigación antes de estandarizarla como tratamiento y sobretodo precisar los pacientes en lo que la cirugía daría resultado.

¿Por qué no hacer un trasplante de páncreas en los diabéticos tipo 1?

Porque los medicamentos y efectos secundarios del trasplante son más graves que el inconveniente de ponerse insulina.

En medicina se han de valorar siempre los pros y contras de cualquier medicamento u operación que se realice.

En el caso del trasplante sería negativo.

Fuente imagen: Designed by Photoroyalty – Freepik.com

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3 octubre, 2016 bypass gástricoHernias0

Qué es una hernia, cómo se diagnostica y cuál es su tratamiento. Se define una hernia como la salida del contenido del abdomen a través de la pared abdominal. Este contenido pueden ser vísceras o grasas (epiplon). Las hernias más comunes son las hernias inguinales, pero existen diversos tipos de hernia. Las hernias pueden ser de dos tipos: Hernias Primarias: salen por orificios naturales: ingle, ombligo, etc. Hernias Secundarias: se manifiestan a través de cicatrices de operaciones previas. Las hernias primarias tienen su causa en una debilidad de los músculos del abdomen, secundarios a la anatomía defectuosa; aumento de la presión abdominal (obesidad, embarazo, etc..) o la edad, en la que se pierde músculo y la fuerza de estos, lo que hace más débiles los orificios naturales que se reflejan en el esquema. Las hernias secundarias a cirugías previas son causadas por infección de la herida, debilidad de la pared abdominal o ambas cosas; siendo conocidas también con el nombre de eventración; pues cuando la hernia es grande el bulto puede alcanzar el tamaño de un balón de fútbol, pareciendo que por ahí va a salir todo el contenido del vientre (cavidad abdominal); de ahí el nombre de eventración.