síntomas hernia de hiato

Una de las consultas más habituales en nuestro centro médico es la relativa a los síntomas de hernia de hiato.

A menudo acuden a nuestra consulta pacientes que sufren de reflujo. Y es que el síntoma de reflujo (subida de la comida o ácido hacia la boca) es identificado como uno de los síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago.

Esta facilidad para que el contenido del estómago suba al esófago, es la causa de que cuando el estómago está vacío, los ácidos suban al esófago produciendo ardor, quemazón y dolor, que mejora si tomamos leche o anti ácidos.

Estos síntomas se acentúan cuando nos agachamos, después de haber comido, nos tumbamos o nos ponemos algo que aprieta el abdomen: faja, cinturón, etc…

El síntoma de reflujo es uno de los síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago.

A veces el reflujo es tan fuerte que obliga a dormir semi incorporado, o incluso sentado, no pudiendo acostarse recién comido.

Todos estos se consideran síntomas típicos de la hernia de hiato o estómago, pero hay otros muchos síntomas de hernia de hiato que la persona puede presentar y que no los asocia con la hernia y el reflujo.

Entre ellos tenemos:

  • La disfonía o facilidad para quedarse afónico con frecuencia y especialmente por las mañanas.
  • La pérdida del esmalte dental.
  • El sabor amargo al levantarnos por la mañana.
  • La tos nocturna continua y superficial. Incluso la bronquitis asmática.

Estos síntomas de la hernia de hiato se producen porque el ácido sube hasta la boca al estar tumbado durante la noche, irritando e inflamando las cuerdas vocales; incluso pasando al pulmón, motivo por el que la persona tose, para con la tos, expulsar el ácido que ha llegado a los pulmones.

A veces, el otorrino no encuentra la causa de la disfonía o afonía (pérdida de voz) viendo solo las cuerdas vocales inflamadas.

O el médico diagnostica de bronquitis asmática al paciente por la radiografía de tórax, sin pensar en la hernia de estómago.

Ante alguno de los síntomas anteriores, es obligado hacer una esófago-gastroscopia para ver si la persona tiene inflamación del esófago y/o hernia de estómago.

En muchas ocasiones todo es normal, por lo que en estos casos es obligado medir el ácido que sube al esófago durante 24 horas (PHmetría), ya que esta prueba puede confirmar el diagnóstico de reflujo clínico patológico; imprescindible para el diagnostico de los casos atípicos.

Una vez confirmada la hernia de hiato, el mejor tratamiento es la cirugía antirreflujo.


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El equipo de Centro Laparoscópico Dr. Ballesta fue uno de los pioneros en realizar la Cirugía de la Diabetes a nivel mundial. Desde hace varios años estamos obteniendo excelentes resultados en curación de la diabetes tipo 2 gracias a la cirugía. Y a menudo recibimos mensajes o consultas médicas que nos preguntan por qué la cirugía de la diabetes no es efectiva en la diabetes tipo 1.

“¿Por qué la diabetes tipo 1 no se cura con la operación de la diabetes?”

En este blog hemos escrito varias veces sobre los beneficios de la cirugía en la diabetes tipo 2. Qué efecto tiene la cirugía sobre el enfermo diabético y las ventajas de curar la diabetes y bajar los niveles de hemoglobina glicosilada.

También hemos escrito sobre los criterios de selección de los pacientes que se pueden someter a cirugía para curar la diabetes. Haciendo hincapié en el Péptido C y los anticuerpos pancreáticos, resaltando que en la cirugía de la diabetes tipo 2 es necesario que el paciente, utilice o no tratamiento con insulina, tenga aún reserva pancreática; o sea, que aún le quede un mínimo de páncreas funcionante (es lo que medimos con la reserva pancreática) para que responda a la operación.

Los controles exhaustivos realizados con estos pacientes y los resultados de la cirugía, nos han permitido que la Agencia de Certificación en Innovación Española nos acredite como IT (Innovación Tecnológica) por el trabajo “Investigación de una novedosa estrategia laparoscópica para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2”

Expuesto todo lo anterior, ¿Por qué no se realiza esta operación para la diabetes tipo 1?

La respuesta es clara y contundente: porque la diabetes tipo 1 se caracteriza porque el páncreas no tiene las células que segregan la insulina. Por consiguiente, si no tiene una sola célula que segregue insulina no responde a la operación (No hay reserva pancreática).

¿Existe alguna alternativa para crear células que segreguen insulina en el páncreas y curar así la diabetes tipo 1?

Por el momento está todo en fase de investigación. El tratamiento más plausible son las células madre inyectadas en el páncreas del diabético tipo 1 (lo más parecido a una vacuna).

¿En qué consiste este tratamiento para la diabetes tipo 1?

Llevamos años trabajando esta línea de investigación, e igual que nosotros otros hospitales y centros en el mundo.

Consiste en tomar células de grasa, cultivarlas hasta llegar a la célula madre (original) de la que salen todos los órganos y tejidos.

Estas células madres se inyectan en el páncreas para que al crecer sean células productoras de insulina. De esta forma el páncreas producirá insulina que antes no podía. Cuando esto se consiga, la diabetes tipo 1 se habrá curado.

¿Falta mucho para llegar a este logro?

No. Los primeros ensayos ya se están realizando con pacientes, pero aún no se han evaluado las consecuencias secundarias, si es que las hubiera, de inyectar estas células madre en un páncreas sano, aunque no segregue insulina.

Habrá que esperar varios años para estandarizar este tratamiento al igual que hicimos con la cirugía de la diabetes tipo 2.

Fueron muchos años de investigación antes de estandarizarla como tratamiento y sobretodo precisar los pacientes en lo que la cirugía daría resultado.

¿Por qué no hacer un trasplante de páncreas en los diabéticos tipo 1?

Porque los medicamentos y efectos secundarios del trasplante son más graves que el inconveniente de ponerse insulina.

En medicina se han de valorar siempre los pros y contras de cualquier medicamento u operación que se realice.

En el caso del trasplante sería negativo.

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3 octubre, 2016 bypass gástricoHernias0

Qué es una hernia, cómo se diagnostica y cuál es su tratamiento. Se define una hernia como la salida del contenido del abdomen a través de la pared abdominal. Este contenido pueden ser vísceras o grasas (epiplon). Las hernias más comunes son las hernias inguinales, pero existen diversos tipos de hernia. Las hernias pueden ser de dos tipos: Hernias Primarias: salen por orificios naturales: ingle, ombligo, etc. Hernias Secundarias: se manifiestan a través de cicatrices de operaciones previas. Las hernias primarias tienen su causa en una debilidad de los músculos del abdomen, secundarios a la anatomía defectuosa; aumento de la presión abdominal (obesidad, embarazo, etc..) o la edad, en la que se pierde músculo y la fuerza de estos, lo que hace más débiles los orificios naturales que se reflejan en el esquema. Las hernias secundarias a cirugías previas son causadas por infección de la herida, debilidad de la pared abdominal o ambas cosas; siendo conocidas también con el nombre de eventración; pues cuando la hernia es grande el bulto puede alcanzar el tamaño de un balón de fútbol, pareciendo que por ahí va a salir todo el contenido del vientre (cavidad abdominal); de ahí el nombre de eventración.


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El síndrome metabólico es un conjunto de factores o problemas médicos que aparecen simultáneamente en una persona y que anticipan otro tipo de enfermedades, como por ejemplo, la Diabetes, o el infarto de miocardio.

Los síntomas del Síndrome metabólico suelen ser:

  • hipertensión arterial y colesterol alto (hipercolesterolemia)
  • triglicéridos altos
  • hígado graso o hepatitis grasa
  • obesidad o exceso de grasa corporal